Actualmente, me caracterizo bastante por mi tendencia al ateísmo, aunque intento respetar cada creencia lo máximo posible (cosa que me cuesta bastante). De esta manera, hoy escribo este primer post dedicado a este tema, más bien, a una anécdota que me ocurrió hace poco.
Hace unos meses, varias clases de mi mismo curso entramos a una iglesia debido a una excursión. La mayoría se paseaba por el lugar y algunos pocos se dispusieron a rezar, hasta aquí todo bien, pero de repente veo a una compañera que se levanta (estaba de rodillas rezando) y le dice a su amiga toda orgullosa ella: "ya está, con esto todos mis pecados ya están perdonados" y tras esto, suelta una risotada. Muy bien bonita, ole, ole y ole. Entonces, ¿ya está?, ¿tan tranquila te quedas? Vamos a ver, te comportas todo el tiempo de la manera más anticristiana posible, llegas a la iglesia, rezas (o juntas las manos y finges que rezas) y todo arreglado.
Con esto nos podemos dar cuenta de lo mal que está el mundo, la gente solo cree en algo cuando le conviene, (no todo el mundo, debo decirlo) y cuando todo le va de perlas, pues nada, a otra cosa mariposa.
Estoy contigo en lo que dices, aunque sabes de sobra que yo sí soy creyente.
ResponderEliminarGran trabajo con tu primer post Paula :)
lo sé, no he criticado a los creyentes, sino a los lo son a tiempo parcial jajajaj
ResponderEliminarLa religión sirve para suplir y disfrazar los miedos de los inseguros y los infelices.
ResponderEliminarEstá claro que esta pobre es más bien del segundo grupo.